Clasificación De Los Sistemas De Aire Acondicionado

Existen cuatro criterios para clasificar los sistemas de aire acondicionado, por lo cual se expondrán las cuatro clasificaciones diferentes:

sistemas de aire acondicionado

Clasificación según el tipo de fluido, frío o caliente, que se introduce en el local

1. Todo aire. Se trata de instalaciones que enfrian o calientan aire, únicamente aire, que es introducido en el local que se desea climatizar. Exsisten numerosas variantes de este método, siendo las más características las que emplean un conducto y las que emplean dos conductos.

2. Aire-agua. Son instalaciones que emplean estos fluidos, llegando ambos al local para enfriarlo o calentarlo.

3. Todo agua. Son instalaciones que calientan o enfrían agua y sólo el agua que llega al local para calentarlo o enfriarlo.

4. Fluido frigorífico. El fluido frigorífico utilizado en el ciclo de compresión de vapor para producir frío es el que llega al local para enfriarlo.

Clasificación según la centralización o dispersión de los equipos que componen la instalación de frío

1. Sistema centralizado. Existe una central donde se enfría o calienta el aire o el agua que posteriormente se distribuye a los distintos locales, habitaciones, pisos, etc. que se desea climatizar. En la misma central se hace el tratamiento completo del aire, si se emplea aire (filtrado, mezcla con aire exterior, impulsión, etc.).

2. Sistema semicentralizado. Existe una parte común del proceso de acondicionamiento que se realiza en una central y otra parte que se lleva a cabo en el mismo local que se desea climatizar.

3. Sistema descentralizado. Se utilizan máquinas individuales que realizan el tratamiento completo del aire en cada local que se desea climatizar. Por ejemplo, todos hemos visto los típicos acondicionadores de ventana, que se colocan uno en cada local.

Es evidente que cuando se trata de climatizar un espacio muy grande y complejo, por ejemplo un edifício completo, o unos grandes almacenes o un bloque de oficinas, debe recurrirse a los sistemas centralizados. Cuando se trata de acondicionar un local pequeño independientemente del resto de la vivienda o del edificio, tendrá que utilizarse el sistema descentralizado (aquí puedes ver algunos ejemplos).

Clasificación en base a la forma de la unidad que acondiciona el aire

1. Sistema tipo central o unidad climatizadora. Se trata de un conjunto de elementos que se acoplan formando unidades modulares. Este sistema se utiliza en la climatización de grandes espacios y en la gama industrial.

2. Equipo autónomo. Es una unidad de tratamiento de aire que lleva en sí todo el proceso de acondicionamiento. No está constituido por módulos, sino que en un solo “paquete” se realizan todas las operaciones.

En los aparatos siguientes procederemos a la presentación de los diversos tipos de sistemas o unidades más característicos que aparecen en cada clasificación.

Clasificación según la velocidad del aire (sólo para los sistemas de aire)

1. Baja velocidad. Cuando la velocidad es menor de 11 m/s.

2. Alta velocidad. Cuando las velocidades están comprendidas entre 11 y 25 m/s.

Sistemas todo aire

Como habíamos dicho anteriormente, se trata de sistemas que emplean exclusivamente aire frío o aire caliente. Suelen clasificarse en:

Monoconductos. Cuando el aire se distribuye mediante un conducto único. A su vez, pueden dividirse en sistemas de caudal variable (este último se conoce con las siglas VAV) y sistemas de caudal constante. El sistema monoconducto de caudal constante es el más común, incluso se conoce con el nombre de sistema convencional.

Doble conducto. Sistemas que utilizan dos conductos de aire: Uno de aire frío y otro de aire caliente. Los dos de aire frío.

Se trata de sistemas técnicamente muy buenos, pero caros y que necesitan hacer llegar a cada habitación o local dos conductos de aire, con lo cual se requiere más espacio muerto para hacer pasar los tubos.

Sistemas todo aire-agua

Estos sistemas de aire acondicionado emplean los dos fluidos (el aire y el agua) como elementos de calefacción en invierno, o de refrigeración en verano. El aire se trata en una unidad central y se distribuye a los locales como si se tratase de un sistema todo aire de conducto único. El agua se enfría o se calienta en otra unidad central y se hace llegar a los mismos locales mediante una red de tuberías. El agua llega a la unidad terminal situada en el local, donde cederá o absorberá calor del ambiente. Existen dos tipos de unidades terminales: los fan-coils y los inductores.

Sistemas todo agua

Sólo se emplea agua, la cual se enfría o calienta en una unidad central y se distribuye a los locales. Llega a las unidades terminales que comentábamos en el apartado anterior, es decir, fan-coils o inductores. La única diferencia con el sistema anterior en que no se emplea aire.

Sistemas todo aire. Agua

El fluido que enfría al local no es aire ni agua, sino directamente el fluido frigorífico. Puede utilizarse un sistema descentralizado, con pequeñas unidades autónomas e independientes que se colocan generalmente en una ventana, por eso se llaman acondicionadores de ventana, o a un sistema centralizado con una red de distribución de fluido frigorífico, de forma que llegue a una unidad terminal situada en el interior del local o habitación. Estos últimos sistemas sólo dan frío en verano; se conocen con las siglas VRV.

Comentarios

  1. José Antonio junio 3, 2016 Reply

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