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Renovación del alumbrado público: ayudas, normativa y proyectos clave

renovación del alumbrado público

La renovación del alumbrado público se ha convertido en uno de los grandes frentes de actuación de los ayuntamientos españoles. No es solo una cuestión de cambiar farolas viejas por luminarias nuevas: hablamos de reducir al máximo el gasto eléctrico, cumplir con la normativa de eficiencia energética y mejorar la calidad de la luz que reciben los ciudadanos en sus calles y plazas. En un contexto de precios de la energía elevados y objetivos climáticos cada vez más exigentes, modernizar el alumbrado exterior ya no es un lujo, sino casi una obligación.

En este escenario, el Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE) y los programas impulsados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), gestionados a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), juegan un papel clave. Gracias a estas líneas de ayuda, cientos de municipios pueden financiar la sustitución de sus luminarias, incorporar tecnología LED y sistemas de telegestión avanzados, y reducir de forma drástica tanto el consumo energético como las emisiones de CO2.

Qué es el programa de renovación del alumbrado exterior municipal

El Programa de ayudas para la renovación de las instalaciones de alumbrado exterior municipal es una línea específica de financiación del FNEE orientada a entidades locales. Su finalidad es apoyar económicamente la reforma de las instalaciones de alumbrado exterior existentes, siempre bajo criterios de máxima eficiencia energética y de reducción de la contaminación lumínica.

Este tipo de programas persigue que los ayuntamientos puedan abordar reformas totales o parciales de su alumbrado público, sustituyendo equipos antiguos por luminarias de alto rendimiento, lámparas de elevada eficiencia y sistemas electrónicos de regulación y control. El objetivo esencial es recortar el consumo de energía final asociado a la iluminación exterior y, con ello, disminuir las emisiones de CO2 ligadas a la generación eléctrica.

En la práctica, estas ayudas se articulan en convocatorias en régimen de concurrencia competitiva, es decir, los proyectos presentados por los municipios se evalúan y priorizan en función de unos criterios técnicos y económicos predeterminados. De este modo, se seleccionan las actuaciones que ofrecen mayores ahorros, más innovación tecnológica y un mejor comportamiento ambiental.

El programa se integra además en la estrategia nacional de eficiencia energética, de modo que contribuye a los objetivos marcados por la Directiva 2018/2002/UE en materia de reducción del consumo de energía final, así como a los compromisos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) en su dimensión de eficiencia del sector público.

Convocatorias: primera fase y avances logrados

La primera convocatoria de ayudas para la renovación del alumbrado exterior municipal supuso un impulso muy relevante a nivel local. En esa fase se aprobaron 65 solicitudes correspondientes a ayuntamientos de distintos tamaños, con una financiación total de alrededor de 64,7 millones de euros con cargo al FNEE.

Estas actuaciones, actualmente en fase de ejecución o ya completadas, benefician a aproximadamente 2.390.000 habitantes residentes en los municipios participantes. Gracias a la modernización de su alumbrado, estas ciudades y pueblos disfrutan de una iluminación de mayor calidad, con mejor confort visual y menor impacto ambiental, lo que se traduce también en más seguridad en calles y espacios públicos.

Desde el punto de vista económico, los proyectos de la primera convocatoria permiten a las entidades locales conseguir ahorros anuales superiores a 8,3 millones de euros en sus facturas eléctricas. A nivel energético, la reducción prevista del consumo se sitúa en torno a 56.200 MWh de electricidad al año, una cifra muy significativa en términos de eficiencia y de disminución de emisiones.

El éxito de esta primera fase se enmarca en una estrategia más amplia del IDAE, que desde 2015 ha lanzado hasta seis líneas de financiación para alumbrado público con distintas características. En total, estas iniciativas han movilizado una inversión del orden de 1.049 millones de euros, llegando a 2.001 municipios y permitiendo la renovación de unos 1,5 millones de puntos de luz en todo el país.

Segunda convocatoria de proyectos singulares de alumbrado municipal

Tras el buen resultado inicial, el MITECO ha puesto en marcha una segunda convocatoria del programa de ayudas para proyectos singulares de renovación de instalaciones de alumbrado exterior municipal, conocida también como Proyectos Singulares Alumbrado Municipal. Esta nueva fase refuerza el compromiso de la Administración General del Estado con la transformación del alumbrado público.

La segunda convocatoria cuenta con una dotación presupuestaria inicial de 155 millones de euros, financiados a través del Fondo Nacional de Eficiencia Energética. Su diseño mantiene el enfoque de concurrencia competitiva, de manera que solo resultan seleccionados aquellos proyectos que demuestren mayor potencial de ahorro, mejor desempeño ambiental y un alto grado de innovación tecnológica.

Según la resolución definitiva aprobada por el MITECO, el programa destina 142 millones de euros de ese presupuesto a un total de 70 municipios seleccionados, entre ellos siete capitales de provincia. En conjunto, estas localidades agrupan una población aproximada de 3,9 millones de habitantes, que verán renovados sus sistemas de alumbrado exterior.

En términos de actuación concreta, se prevé la modernización de unos 139.300 puntos de luz con tecnologías de mayor eficiencia, principalmente luminarias LED, y soluciones respetuosas con el entorno nocturno. Se persigue reducir el resplandor sobre el cielo, disminuir la intrusión lumínica en viviendas y espacios sensibles y mejorar el control sobre la distribución de la luz.

Geográficamente, los territorios que más fondos recibirán en esta segunda ronda son Andalucía, con 19 proyectos y unos 50 millones de euros de inversión, y Cataluña, con 11 proyectos y aproximadamente 18 millones. Entre los municipios beneficiados destacan las capitales de Zaragoza y Córdoba, que ya habían participado en la primera fase de ayudas y repiten con nuevas actuaciones de ampliación y mejora.

Principales proyectos destacados de la segunda convocatoria

Entre los proyectos singularmente relevantes por volumen de inversión y alcance técnico, sobresalen tres actuaciones municipales que ilustran muy bien el tipo de reforma que se impulsa con estas ayudas. El primero es el “Proyecto Reluz y Dos” del Ayuntamiento de Zaragoza, dotado con unos 9,9 millones de euros para continuar con la modernización integral del alumbrado exterior y la implantación de un control centralizado avanzado.

En segundo lugar aparece el proyecto “Smart lighting Ecity Cartuja” del Ayuntamiento de Sevilla, con unos 9,4 millones de euros. Su finalidad es transformar la infraestructura lumínica del parque científico-tecnológico de La Cartuja en una red sensorizada e inteligente, plenamente integrada en el concepto de ciudad inteligente o smart city, capaz de adaptar niveles de iluminación y recopilar datos de funcionamiento en tiempo real.

El tercer gran proyecto destacado es el del Ayuntamiento de Avilés (Asturias), con una inversión aproximada de 8,5 millones de euros. Esta actuación apuesta por la renovación integral de la red de alumbrado público, con especial énfasis en la mejora del rendimiento energético y la incorporación de luminarias de alta eficiencia y sistemas de regulación avanzados.

Desde el punto de vista de la evaluación técnica, uno de los expedientes mejor valorados ha sido el del Ayuntamiento de Iznalloz (Granada), un municipio de unos 5.100 habitantes que plantea sustituir el 100 % de sus luminarias por equipos LED inteligentes acompañados de un sistema de control avanzado. Este planteamiento integral le ha valido una puntuación técnica destacada, superior a 90 puntos sobre 100.

En todos estos casos, las ayudas se materializan en préstamos reembolsables a largo plazo y sin intereses, que cubren hasta el 100 % de la inversión elegible. El plazo máximo de devolución se sitúa en torno a 10 años, incluyendo un año de carencia, con una amortización real que ronda los siete años en un contexto de precios de la electricidad normalizados.

Condiciones de las ayudas: cuantías, plazos y requisitos

El marco regulador del programa se establece en la Orden TED/388/2023, de 29 de marzo, que fija las bases de las ayudas a proyectos singulares de alumbrado exterior municipal. Posteriormente, la Orden TED/674/2023, de 12 de junio, introduce correcciones a algunos aspectos de la orden inicial. Ambas normas detallan las condiciones de participación, criterios de valoración y obligaciones de los beneficiarios.

Las ayudas se articulan como préstamos reembolsables de hasta el 100 % de la inversión elegible, con un tipo de interés del 0,0 % y un plazo de vigencia máximo de 10 años. Este periodo incluye los primeros 12 meses de carencia, por lo que el plazo máximo de amortización efectiva queda en 9 años. Además, los préstamos están exentos de comisiones de apertura, estudio y cancelación, y no se exige la aportación de garantías adicionales.

En cuanto a los límites económicos, el importe máximo que puede concederse a un mismo beneficiario es de 10.000.000 de euros, mientras que la cuantía mínima se sitúa en 300.000 euros. En los casos en que las actuaciones previstas tengan un coste inferior a ese umbral mínimo, es posible presentar solicitudes de forma agrupada, de manera que varios municipios o entidades alcancen conjuntamente la inversión necesaria.

Para esta segunda convocatoria, la dotación presupuestaria inicial, cifrada en 155 millones de euros, se financia con cargo al FNEE. Con ello se pretende avanzar en los objetivos de ahorro de energía final y de reducción de emisiones de dióxido de carbono, en línea con las obligaciones europeas y los compromisos climáticos nacionales.

Los plazos de presentación de solicitudes se fijan con bastante precisión: el periodo de registro telemático comienza a las 12:00 horas del 27 de enero de 2025 y finaliza a las 12:00 horas del 20 de marzo de 2025 (horario peninsular). Una vez vencido este plazo, no se admiten nuevas solicitudes, por lo que es esencial que los ayuntamientos interesados preparen con tiempo su documentación.

Quién puede ser beneficiario y qué actuaciones son elegibles

Los potenciales beneficiarios de este programa son, en primer término, las entidades locales definidas en la Ley 7/1985, Reguladora de las Bases del Régimen Local. Es decir, ayuntamientos, diputaciones provinciales, cabildos, consejos insulares y otras corporaciones locales, según el caso.

Además, también pueden acceder a las ayudas aquellas entidades públicas a las que se haya encomendado la gestión de los servicios públicos de alumbrado exterior, siempre que no actúen como entidades de mercado ni desarrollen actividad económica ofreciendo bienes o servicios en un mercado determinado. La filosofía del programa es apoyar al sector público local en su transición hacia un alumbrado más eficiente y sostenible.

En cuanto a las actuaciones elegibles, deben tener como denominador común la reducción de la potencia instalada y del consumo energético en las instalaciones de alumbrado existentes. Para ello, se contemplan intervenciones como la sustitución de luminarias por otras de mayor rendimiento fotométrico, el cambio de fuentes de luz por versiones de mayor eficiencia o la incorporación de equipos electrónicos de regulación y control que permitan ajustar los niveles de iluminación según horarios y necesidades reales.

Un requisito importante es que las nuevas soluciones adopten medidas que disminuyan la contaminación lumínica respecto al alumbrado que se reemplaza. Esto implica mejorar la orientación de los puntos de luz, limitar el flujo hacia el cielo, ajustar la temperatura de color y reducir el resplandor innecesario, con el fin de proteger tanto el cielo nocturno como el descanso de la ciudadanía y la fauna sensible.

Las solicitudes deben tramitarse a través de la Sede Electrónica del IDAE, utilizando el formulario y la aplicación habilitados para tal fin, siempre en castellano. Toda la documentación exigida, incluyendo memorias descriptivas y anexos normalizados de la Orden TED/388/2023, se presenta igualmente por vía telemática y firmada mediante certificado electrónico del representante legal de la entidad solicitante.

Normativa técnica y marco regulador del alumbrado exterior

Las actuaciones de renovación del alumbrado público deben cumplir la normativa técnica española en materia de eficiencia energética e instalaciones eléctricas. El texto de referencia principal es el Real Decreto 1890/2008, de 14 de noviembre, que aprueba el Reglamento de eficiencia energética en instalaciones de alumbrado exterior y sus Instrucciones Técnicas Complementarias EA-01 a EA-07.

Este reglamento establece los criterios mínimos de diseño, niveles de iluminación, eficiencia de las luminarias y requisitos de control y mantenimiento de las instalaciones exteriores. También se recogen limitaciones a la contaminación lumínica y parámetros de calidad visual, con el objetivo de que las soluciones de alumbrado resulten seguras, eficientes y respetuosas con el entorno.

Por otro lado, las instalaciones deben ajustarse al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, aprobado por el Real Decreto 842/2002, de 2 de agosto, así como a sus correspondientes Instrucciones Técnicas Complementarias. Esto abarca aspectos como el dimensionado de líneas, la protección frente a contactos, el seccionamiento y corte, y la seguridad frente a sobrecargas y cortocircuitos.

A este marco se suma el Real Decreto-ley 18/2022, de 18 de octubre, que introduce medidas de refuerzo para la protección de los consumidores de energía y actuaciones específicas para la reducción del consumo de gas natural, en el contexto del Plan + Seguridad Energética. Entre otras cuestiones, esta norma modifica la Instrucción Técnica EA-1 “Eficiencia energética” en su artículo 20, relativo al ahorro y la eficiencia en alumbrado exterior, reforzando así las exigencias de ahorro en este ámbito.

Todo ello se integra en las políticas del Plan Más Seguridad Energética (Plan +SE), donde el ahorro en el alumbrado municipal se considera una línea prioritaria dentro de la dimensión de eficiencia energética en el sector público, tal y como recoge el PNIEC. El resultado es un marco regulador cada vez más exigente que empuja a los municipios a renovar sus instalaciones.

Impacto energético, ambiental y económico del alumbrado público

La iluminación de calles, plazas y carreteras supone un consumo anual de electricidad estimado en unos 5.296 GWh/año en España. Traducido a términos económicos, esto representa un coste aproximado de 741 millones de euros al año para el conjunto de los municipios, una de las partidas más relevantes dentro de muchos presupuestos locales.

Ante estas cifras, la modernización del alumbrado público aparece como una de las medidas con mayor potencial de ahorro inmediato. Las renovaciones impulsadas por el IDAE en el marco de sus diferentes líneas han demostrado que es posible alcanzar reducciones de consumo superiores al 70 %, como ocurre en el conjunto de proyectos seleccionados en la segunda convocatoria, donde se estima un ahorro medio del 74,1 %.

Este ahorro energético se logra, principalmente, gracias a la generalización de la tecnología LED en el alumbrado público u ornamental. Las luminarias LED ofrecen una eficacia muy superior a las lámparas de descarga tradicionales, permiten un control preciso del flujo luminoso y se integran fácilmente con sistemas de regulación y telegestión.

A nivel ambiental, la disminución de la demanda eléctrica conlleva una reducción directa de las emisiones de CO2 asociadas a la generación de energía, lo que ayuda a cumplir los objetivos climáticos. Además, al reducir la contaminación lumínica y adoptar criterios más estrictos respecto al color, la orientación y la modulación de la luz, se protege mejor el cielo nocturno, el descanso de las personas y la biodiversidad nocturna.

Desde la óptica de las finanzas municipales, la combinación de préstamos sin interés y ahorros importantes en la factura eléctrica ofrece una ecuación muy favorable. En muchos casos, la amortización de la inversión se produce en torno a los siete años, y a partir de ahí el ahorro neto para el ayuntamiento es muy significativo, liberando recursos que pueden destinarse a otros servicios públicos.

Integración en la smart city y papel incentivador del IDAE

Uno de los factores diferenciales de estas ayudas es que no solo financian el cambio de luminarias, sino que fomentan proyectos con un fuerte componente de innovación y digitalización. El IDAE valora especialmente las propuestas que integran sistemas de telegestión avanzados, capaces de recopilar datos sobre consumos, horarios de funcionamiento y posibles incidencias en tiempo real.

Este enfoque permite que el alumbrado público se convierta en una infraestructura básica de la smart city. Gracias a la sensorización y al control remoto, los municipios pueden adaptar la iluminación a los hábitos reales de la ciudadanía, reducir niveles cuando el tráfico es bajo, reforzar la luz en eventos o situaciones especiales y detectar rápidamente fallos o averías.

El papel incentivador del IDAE ha sido determinante en un país donde se estima que, de los aproximadamente 8,8 millones de puntos de luz existentes, unos seis millones todavía no se han adaptado plenamente a la reglamentación vigente. Las diferentes líneas de financiación lanzadas desde 2015 han facilitado que miles de municipios inicien ese camino de modernización.

Además de aportar recursos financieros, el IDAE promueve buenas prácticas en la renovación del alumbrado, animando a ir más allá de los mínimos legales en materia de reducción de emisiones y de contaminación lumínica. Se incentivan proyectos que apuestan por temperaturas de color adecuadas, direcciones de luz optimizadas y sistemas de regulación finos que permitan un uso verdaderamente racional de la iluminación.

El resultado es que, progresivamente, el alumbrado público deja de ser una mera instalación pasiva para convertirse en un elemento activo de la gestión urbana inteligente, con beneficios claros en ahorro, seguridad y calidad de vida para los ciudadanos.

Ejemplo real: renovación del alumbrado en Torrevieja

Un ejemplo ilustrativo de este tipo de actuaciones lo encontramos en el Ayuntamiento de Torrevieja, que ha aprobado la licitación de las obras para renovar el alumbrado público en el entorno de la Avenida de Baleares. Se trata de un proyecto con un presupuesto base de alrededor de 177.394 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución estimado de cuatro meses desde la firma del acta de replanteo.

La concejal de Alumbrado Público ha subrayado que esta intervención contempla la sustitución completa de la red de iluminación existente por instalaciones más modernas y eficientes en distintas calles próximas a dicha avenida. Entre las vías afectadas se encuentran Menorca, Mallorca, Formentera, Ibiza, Mercator, Isla Hormiga y Martín Pescador, además de diversas travesías y zonas adyacentes.

En términos de equipamiento, el proyecto prevé la instalación de 63 nuevos báculos y 72 luminarias de nueva generación, diseñadas para aportar una mejor calidad lumínica y un consumo energético optimizado. De este modo, se refuerza la seguridad vial y peatonal al tiempo que se reducen los costes eléctricos municipales.

Las obras incluyen no solo el reemplazo de luminarias, sino también todas las actuaciones de obra civil e instalaciones eléctricas necesarias, junto con la adecuada gestión de residuos y la aplicación de medidas de seguridad y salud. El objetivo es lograr una renovación integral del sistema de alumbrado adaptada a las exigencias actuales de sostenibilidad y eficiencia.

Con esta iniciativa, Torrevieja avanza en su plan de modernización del alumbrado público municipal, en línea con las tendencias y ayudas comentadas. La intervención en la Avenida de Baleares se entiende como un paso más dentro de una estrategia más amplia para mejorar la infraestructura urbana, reducir el consumo energético y ofrecer un servicio de mayor calidad a los vecinos.

Información y canales de consulta para ciudadanía y entidades

Para resolver dudas sobre estos programas o sobre cuestiones generales de eficiencia energética y energías renovables, el IDAE pone a disposición el Servicio de Información a la Ciudadanía en Eficiencia Energética y Energías Renovables (SICER). Tanto los ciudadanos como empresas u organismos públicos pueden remitir consultas a través de distintos canales.

Entre las opciones disponibles se encuentran el formulario de contacto de la web del IDAE, el correo electrónico ciudadano@idae.es, el envío de fax al número 91 523 04 14, el servicio de WhatsApp en el teléfono 910 789 894 y la atención telefónica directa a través del 913 146 673. En todos los casos se recomienda indicar la comunidad autónoma o la provincia desde la que se realiza la consulta para fines estadísticos y para orientar mejor la respuesta.

Los horarios de atención telefónica y de WhatsApp en jornada de invierno (de lunes a viernes) se extienden de 8:00 h a 19:00 h, mientras que en la jornada de verano, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, el horario se ajusta de 8:00 h a 15:00 h. De este modo, se garantiza una ventana amplia para que los interesados puedan plantear sus dudas.

Para preguntas específicamente relacionadas con el Programa de ayudas para la renovación de instalaciones de alumbrado exterior municipal o con el detalle de sus bases reguladoras, existe además una dirección de correo técnico dedicada: consultas.alumbradosingulares@idae.es. A través de este canal, los responsables municipales y técnicos pueden aclarar aspectos concretos sobre la elegibilidad de actuaciones, documentación requerida o interpretación de la normativa.

En paralelo, parte de la documentación asociada a estos programas, como bases reguladoras, extractos de convocatorias o ejemplos de proyectos financiados, puede encontrarse también en repositorios oficiales y bases de datos de subvenciones, como la Base de Datos Nacional de Subvenciones (BDNS) o distintos portales de información financiera de la Administración General del Estado.

Todo este entramado de recursos, normas, ayudas y ejemplos reales pone de manifiesto que la renovación del alumbrado público se ha consolidado como una palanca imprescindible para que los municipios españoles ahorren energía, recorten su factura eléctrica, disminuyan emisiones y mejoren la calidad del entorno urbano, al tiempo que avanzan hacia modelos de ciudad más inteligentes, sostenibles y cómodos para la vida diaria de la ciudadanía.

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