- Análisis exhaustivo de los fallos comunes en el suministro de gas, agua y alimentación eléctrica.
- Diferenciación entre averías externas solucionables por el usuario y fallos internos que requieren un técnico.
- Detalle de componentes críticos como la membrana, el venturi y los electrodos de ionización.
No hay nada más molesto que abrir el grifo esperando una ducha calentita y encontrarse con que el termo ha decidido tomarse el día libre. Cuando un calentador Junkers no enciende, es normal entrar en pánico y pensar que habrá que gastarse un dineral en un aparato nuevo, pero la realidad es que muchas veces la solución es más sencilla de lo que parece y está al alcance de cualquiera.
En este artículo vamos a desgranar a fondo todos los motivos por los que tu equipo puede estar fallando, desde las causas más tontas hasta aquellas que requieren que llames a un profesional. Vamos a analizar los distintos sistemas de encendido y cómo diagnosticar la avería sin poner en riesgo tu seguridad, para que sepas exactamente dónde está el problema antes de abrir la cartera.
El suministro de energía y el sistema de chispa

Dependiendo del modelo que tengas en casa, el sistema de ignición varía. Los calentadores que funcionan con pilas son muy comunes, y lo primero que debes mirar es si estas están descargadas o mal colocadas. A veces ocurre que las pilas aún tienen algo de vida y el electrodo hace chispa, pero no con la fuerza suficiente para arrancar la llama, lo que deja el equipo fuera de combate.
En los modelos que utilizan un hidrogenerador, el sistema genera su propia corriente mediante el paso del agua. Si notas que no hay corriente, es probable que la presión del agua sea demasiado baja para activar el módulo de control. Si no escuchas el típico «clic» al abrir el grifo, el problema podría estar en el microinterruptor de encendido, una pieza pequeña que se activa con el flujo de agua y que suele desgastarse con los años.
Problemas con el gas: La fuente de calor
Es fundamental comprobar que el combustible llegue correctamente al quemador. Parece obvio, pero ocurre más veces de las que crees que la bombona de butano se ha quedado vacía o que alguien ha cerrado la llave de paso por error. Si tienes otros aparatos de gas en casa y tampoco funcionan, el problema es del suministro general y no del termo.
Hay factores externos que también influyen, como las temperaturas extremas. En invierno, el gas butano puede tener dificultades para fluir debido al frío intenso. En estas situaciones, el gas propano es una opción mucho más fiable ya que soporta temperaturas bajísimas sin bloquearse. Asimismo, si acabas de restablecer el suministro tras un corte, es posible que haya aire en las tuberías; en ese caso, abre y cierra el grifo varias veces para purgar la instalación de gas.
El caudal y la presión del agua

Para que un termo Junkers se ponga en marcha, necesita detectar que el agua está fluyendo. Si el caudal es insuficiente, el sistema simplemente no se entera de que has abierto el grifo. Esto puede pasar por una avería en la instalación o por la acumulación de cal en el interior, que obstruye el paso del agua y reduce el rendimiento general.
Un síntoma muy claro de que hay una obstrucción local es que el calentador no arranca con un grifo específico, pero sí con los demás. Esto indica que ese grifo en concreto está tupido o que hay suciedad en el circuito hidráulico cercano. Si el problema es general, podrías necesitar instalar una bomba presurizadora o elevar la altura del tanque de agua para alcanzar el caudal mínimo exigido por el fabricante.
Componentes internos y averías técnicas
Cuando las comprobaciones básicas no dan resultado, entramos en el terreno de las piezas internas. La membrana de encendido es una de las culpables habituales; con el tiempo se endurece o se rompe, impidiendo que se active el microinterruptor. Si la membrana falla, el proceso de ignición nunca comienza aunque haya gas y agua.
Otro elemento clave es el venturi, que capta los cambios de presión para avisar a la membrana. Si el venturi está sucio, el aparato no arrancará. Por otro lado, si escuchas la chispa pero la llama no se mantiene, el problema puede estar en el electrodo de ionización, que podría estar sucio o mal alineado, o en la válvula del piloto que necesita ser sustituida.
Casos especiales: Heladas y modelos específicos

Si vives en una zona fría y el termo deja de funcionar tras una helada, es probable que el agua se haya congelado en alguna tubería. Para solucionarlo, puedes aplicar calor moderado con un secador de pelo o paños calientes sobre los tramos afectados. Como medida preventiva, es recomendable vaciar el circuito de agua caliente si sabes que va a hacer un frío polar.
En modelos como el Junkers W 135, que combinan llama piloto y encendido instantáneo, existen fallos específicos. Si el piloto enciende pero se apaga antes de los 10 segundos o presenta una llama de color amarillo, es una señal inequívoca de mala combustión o suciedad en el quemador, lo que requiere una limpieza profunda de los inyectores.
Cuándo es momento de llamar al técnico
La seguridad es lo más importante cuando manejamos gas. Si has revisado las pilas, la llave de paso y el caudal de agua, y aun así el equipo no responde, no intentes desarmar el aparato. Manipular el módulo electrónico, las válvulas de gas o el cuerpo de agua sin los conocimientos adecuados puede provocar fugas de gas o intoxicaciones por monóxido de carbono.
Debes solicitar asistencia profesional si el calentador se apaga solo a mitad de la ducha, si hace chispa pero no hay llama, o si el agua sale templada a pesar de tener la potencia al máximo. Un experto podrá revisar el sensor de sobrecalentamiento o el dispositivo de control de gases quemados para asegurar que tu hogar sea un lugar seguro.
Para resolver que un termo Junkers no encienda, es vital seguir un orden lógico: primero descartar fallos de alimentación como las pilas, luego verificar que el gas y el agua fluyan con la presión adecuada y, finalmente, analizar si existen obstrucciones por cal o piezas desgastadas como la membrana. Mientras que los ajustes externos son sencillos, cualquier intervención en el quemador, el módulo de control o las válvulas internas debe quedar en manos de un técnico cualificado para evitar riesgos graves y garantizar el funcionamiento óptimo del equipo.