- Una instalación completa de aerotermia para calefacción y ACS suele costar entre 10.000 € y 16.000 €, pudiendo superar los 25.000 € con suelo radiante y frío.
- El precio final depende sobre todo de los m² de la vivienda, la potencia de la bomba, el tipo de emisores (radiadores, fancoils o suelo radiante) y si se incluye ACS y refrigeración.
- Con ahorros de hasta un 50–70 % frente a gas o gasoil y ayudas públicas de hasta el 40–50 %, la inversión se amortiza habitualmente entre 5 y 10 años.
- Un buen estudio previo, el correcto dimensionamiento y la tramitación de subvenciones y deducciones son clave para maximizar el ahorro y la rentabilidad del sistema.
La aerotermia se ha puesto de moda en España gracias al impulso de la aerotermia y no es casualidad: permite calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con un solo equipo, reduciendo facturas y emisiones. Pero cuando uno se plantea dar el paso, la gran duda llega rápido: ¿cuánto cuesta instalar aerotermia de verdad, con todo incluido, en una vivienda real?
La respuesta no es una cifra única porque entran en juego muchos factores (metros cuadrados, aislamiento, tipo de emisores, si pones suelo radiante o radiadores, si la combinas con fotovoltaica, etc.). Aun así, con los datos de los principales instaladores del mercado podemos trazar rango de precios muy realistas para 100, 120, 150, 200 y 300 m², explicar qué incluye cada partida y ver cuánto se tarda en amortizar la inversión gracias a las ayudas y al ahorro mensual.
Precio de instalar aerotermia: rangos reales según vivienda y sistema
Si hablamos de una instalación completa de aerotermia para calefacción y ACS (agua caliente sanitaria) en una vivienda unifamiliar estándar, los presupuestos de mercado se mueven de forma bastante consistente entre 10.000 € y 16.000 €, incluyendo bomba de calor, instalación hidráulica, mano de obra y elementos básicos (depósitos, válvulas, accesorios).
Cuando a ese sistema le sumamos refrigeración y, en muchos casos, suelo radiante, o tratamos viviendas de gran tamaño, las cifras se disparan con facilidad hasta los 25.000-30.000 €. Y si se añade fotovoltaica para alimentar la bomba de calor, la inversión inicial sube todavía un escalón más, aunque el ahorro también se multiplica.
Por la parte baja, un sistema de aerotermia solo para ACS o configuraciones muy básicas de calefacción pueden arrancar desde 6.000-8.000 € en instalaciones sencillas o de menor potencia, aunque estos casos suelen quedarse cortos si buscas climatización total de la vivienda.
En términos de horquilla global, sumando todos los escenarios que ofrecen los principales instaladores, instalar aerotermia en una casa puede oscilar aproximadamente entre 6.100 € y 32.500 €, según m², tipo de emisores, uso (solo calefacción, calefacción + ACS, con o sin frío) y calidades.
Ejemplos de precios de aerotermia por metros cuadrados
Para aterrizar mejor los números, conviene ver ejemplos concretos de vivienda y qué rango de precios se maneja cuando se instala aerotermia con y sin suelo radiante.
En una instalación completa con aerotermia y suelo radiante, los presupuestos orientativos habituales (equipo + obra) se mueven en torno a:
- Casa de 120 m²: entre 15.400 € y 17.400 €.
- Casa de 150 m²: entre 18.750 € y 20.750 €.
- Casa de 200 m²: entre 23.000 € y 25.000 €.
- Casa de 300 m²: entre 29.540 € y 32.540 €.
Esos importes ya incluyen bomba de calor, instalación hidráulica y suelo radiante. Si solo te hiciera falta el suelo radiante porque ya tienes la parte de generación resuelta, el coste de ese emisor suele rondar los 40-50 €/m² instalado.
Tomando como referencia también otras ofertas del mercado, para una vivienda de 100 m² con aerotermia (bomba de calor, emisores, termostato e instalación), es habitual ver presupuestos desde unos 6.100 € en configuraciones sencillas, pudiendo subir hacia los 10.000-15.000 € si se integra suelo radiante y ACS.
En viviendas de 150 m², diversos instaladores sitúan el precio de una aerotermia completa sin suelo radiante en torno a 12.000 €, y alrededor de 18.750-19.000 € si se añade suelo radiante. Para 200 m² se habla de 14.000 € sin suelo radiante y unos 23.000 € con suelo radiante; y en el caso de una casa de 300 m², unos 16.000 € sin suelo radiante o cerca de 29.500-30.000 € con suelo radiante instalado.
Cuando el foco está exclusivamente en calefacción (sin ACS ni frío), hay propuestas de sistemas de aerotermia a partir de unos 7.000 € en viviendas medianas, subiendo hasta los 18.000-20.000 € en casos más complejos o de gran superficie.
Precios según combinación de usos: calefacción, ACS y refrigeración
El coste final depende mucho de si eliges una aerotermia básica o un sistema multiuso que cubra todo el confort térmico de la casa. Las combinaciones habituales y sus rangos son:
Para solo calefacción con aerotermia, el rango más repetido por los profesionales va aproximadamente de 5.000 € a 20.000 €, según tamaño de la vivienda, potencia de la bomba y si se reaprovechan radiadores existentes o no. Si mantienes un termo eléctrico para ACS, te ahorras instalar el depósito de agua caliente específico de aerotermia, lo que recorta en torno a 1.500-2.000 € de la inversión. Eso sí, perderás parte del ahorro potencial, porque los termos eléctricos consumen más.
En sistemas de calefacción + ACS, la mayor parte de los presupuestos cerrados se sitúan entre 8.000 € y 24.000 €, en función de metros cuadrados, nivel de aislamiento y tipo de emisores. Aquí se dimensionan tanto la potencia de la bomba de calor como la capacidad del depósito de acumulación de ACS (litros necesarios según número de personas).
Si además quieres refrigeración en verano (ya sea con suelo refrescante o fan coils), los sistemas de aerotermia que dan calefacción, frío y ACS se mueven en el margen de 7.000 € a 30.000 €. En este escenario, cuanto más grande y más exigente es la vivienda, mayor es la inversión pero también el ahorro a largo plazo.
Para quienes solo buscan un equipo de aerotermia para agua caliente sanitaria, hay soluciones a partir de unos 1.900-3.000 € para aerotermos sencillos, y propuestas en torno a 6.000-6.800 € si se trata de equipos de ACS con bomba de calor aire-agua y acumulador de 200-300 litros ya integrados.
Por último, si hablamos de aerotermia enfocada casi exclusivamente a refrigeración (tipo aire acondicionado), los equipos aire-aire o aire-agua con climatizador pueden costar de unos 250 € a 3.000 € en función de capacidad de enfriamiento, marca y configuración (mono o multiunidad).
Componentes principales y cuánto cuestan
Una parte clave del presupuesto viene marcada por los componentes que integran el sistema de aerotermia. Conocer cada pieza ayuda a entender en qué se va el dinero y qué se puede ajustar.
El corazón de la instalación es la , que absorbe energía del aire exterior y la transfiere al circuito interior (agua o aire, según el tipo). Hay versiones monobloc (toda la maquinaria en una unidad exterior compacta) y bibloc (dividida en unidad exterior e interior). Las monobloc suelen arrancar alrededor de los 3.000 €, mientras que equipos de más potencia o bibloc, con mayor eficiencia y más funciones, pueden irse hasta los 6.000-15.000 € según gama y marca.
Los emisores térmicos son los encargados de convertir la energía del sistema en calor o frío en las distintas estancias. Aquí encontramos radiadores de agua, suelo radiante/refrescante y fan coils. Un radiador de agua estándar puede moverse en torno a 145-300 € la unidad, un fancoil entre 220-400 € según sea de pared o techo, y un sistema de suelo radiante en una vivienda completa suele partir de unos 3.000 €, subiendo según metros.
Para el agua caliente sanitaria se necesita un depósito de ACS o interacumulador. Estos equipos, totalmente compatibles con aerotermia, suelen situarse cerca de los 1.500-3.000 €, en función de la capacidad (200 L, 300 L, 500 L…) y calidades.
Además, la instalación requiere material eléctrico e hidráulico (tuberías, cableado, bombas de circulación, válvulas, vasos de expansión, sondas, etc.) que, en conjunto, pueden sumar hasta 1.800 € o más según la complejidad del proyecto. También son importantes elementos como depósito de inercia, grupo de impulsión y válvulas de tres vías, imprescindibles en sistemas aire-agua que combinan calefacción, frío y ACS.
Finalmente hay que contemplar la mano de obra y puesta en marcha. La instalación de una aerotermia completa suele requerir 2 a 5 días de trabajo de dos técnicos, con un coste global que suele rondar los 1.500-4.000 €, según dificultad, si hay obra de suelo radiante, si hay que retirar calderas antiguas, pasar nuevos circuitos, etc.
Tipos de sistemas: aire-aire, aire-agua, monobloc y bibloc
La aerotermia no es un único sistema, sino una familia de soluciones que se adaptan a distintas necesidades. A grandes rasgos se diferencian por el medio con el que intercambian el calor y por la forma en que se divide la máquina.
Los sistemas de aerotermia aire-aire extraen energía del aire exterior y la entregan directamente al aire interior, funcionando de forma muy similar a un aire acondicionado reversible. Son especialmente interesantes cuando se quiere climatización (calor/frío) sin circuito de agua, por ejemplo con splits o fan coils, aunque su aportación a ACS suele ser limitada.
La aerotermia aire-agua es la más habitual para viviendas que buscan calefacción, refrigeración y ACS. La bomba de calor transfiere la energía al agua de un circuito hidráulico que alimenta radiadores, suelo radiante o fancoils. Esta configuración permite calor en invierno, frío en verano y agua caliente todo el año, con un único generador.
En cuanto a arquitectura de la máquina, los modelos monobloc integran la bomba de calor y el hidrokit en una sola unidad exterior. Son equipos más compactos hacia el interior de la casa (ocupan menos dentro), no requieren instalación frigorífica entre unidades y su montaje es más sencillo, lo que reduce costes de instalación.
Los sistemas bibloc, en cambio, separan la unidad exterior (bomba de calor) de la unidad interior (hidrokit, intercambiador, a veces acumulador). Necesitan conexiones frigoríficas entre ambas, su puesta en marcha es algo más compleja y necesitan más espacio interior, pero a cambio pueden ofrecer mayor eficiencia y flexibilidad de diseño.
Tanto unos como otros deben cumplir con el Código Técnico de la Edificación (CTE) y el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), que marcan las condiciones técnicas y de seguridad para equipos de climatización de este tipo.
Radiadores, suelo radiante y fancoils: qué opción elegir y cuánto encarecen
Una de las decisiones que más condicionan el precio de la instalación y el confort final es el tipo de emisor. La aerotermia se puede combinar con varios sistemas, cada uno con sus ventajas, costes y requisitos.
El suelo radiante con aerotermia es, probablemente, la opción más eficiente y confortable. Trabaja con agua a baja temperatura, lo que encaja perfecto con las bombas de calor modernas, y proporciona calefacción muy uniforme en invierno y la posibilidad de usarlo como suelo refrescante en verano. Integrarlo en un proyecto suele suponer un sobrecoste aproximado de 80 €/m² respecto a sistemas sin suelo radiante.
Los radiadores de baja temperatura son otra combinación muy interesante. Con agua a 30-40 ºC ya consiguen calentar adecuadamente, utilizan hasta un 80 % menos de agua de circulación respecto a los convencionales y funcionan muy bien con aerotermia. Su precio ronda los 450 € por unidad, de modo que, por ejemplo, en un piso de 100 m² con seis radiadores de baja temperatura, la suma de radiadores sería de unos 2.700 €. Si a esto se le añade una bomba de calor de baja temperatura y la instalación, hay estimaciones totales de unos 9.600 € para un sistema completo en ese tamaño de vivienda.
También se puede optar por aerotermia con radiadores convencionales de alta temperatura. En este caso se usan bombas de calor capaces de trabajar a unos 80 ºC, con compresor doble o tecnología específica de alta temperatura. Esto permite reaprovechar una instalación de radiadores existente, lo que ahorra obra, pero el coste de la máquina es mayor y la eficiencia algo inferior. El precio por radiador convencional ronda los 300 €, y, en función del número necesario según los m², el presupuesto total puede superar fácilmente los 10.000-15.000 € entre equipo y emisores.
Los fancoils o ventiloconvectores son emisores muy versátiles que sirven para calentar y enfriar espacios. Conectados al circuito de aerotermia aire-agua, funcionan como un aire acondicionado silencioso de agua, y permiten zonificar muy bien el frío y el calor por habitaciones. Sus precios suelen ir de 220-370 € por unidad de techo y 250-350 € por unidad de pared, sin contar la instalación.
Consumo, rendimiento y ahorro frente a otros sistemas
Más allá del precio de compra, lo relevante es cuánto consume la aerotermia al mes y cuánto se ahorra frente a gas, gasoil o calefacción eléctrica. La clave está en el coeficiente de rendimiento (COP o SCOP), que mide cuánta energía térmica se obtiene por cada kWh eléctrico consumido.
Un sistema de aerotermia bien dimensionado puede llegar a producir entre 3 y 4 kW térmicos por cada 1 kW eléctrico. En la práctica, esto significa que el equipo aprovecha alrededor de un 75 % de la energía del aire exterior y solo un 25 % procede de la red eléctrica. Por eso, muchas instalaciones reportan ahorros cercanos al 50-70 % respecto a calderas tradicionales.
Comparando con otras tecnologías, se han publicado tablas de ahorro donde el sistema aerotérmico tiene un coste energético anual aproximadamente de 800 €, mientras que el gas natural puede subir a 2.100 €, el propano a 2.000 €, una caldera de gasoil a 2.350 € y una de pellets a 1.350 €. Hablamos de reducciones del 40-90 % según el caso.
Si llevamos esto a la factura mensual, para una vivienda de unos 100 m², muchas simulaciones sitúan el gasto en aerotermia entre 30 y 50 € al mes, dependiendo del clima, del uso de la calefacción y del ACS. En meses muy fríos puede subir, pero en verano, si solo se usa para agua caliente, el consumo puede bajar incluso de 10 € mensuales.
Además, al cambiar una caldera de gas por una aerotermia, sueles eliminar la factura del gas y te quedas solo con la de la luz. Un ejemplo típico: antes de la instalación, se pagan 90 € de electricidad + 20 € de gas al mes; tras el cambio, la factura de luz baja al equivalente de un 25 % del coste de producción gracias al COP, y la del gas desaparece. Hay casos donde la luz se queda en unos 22-25 € mensuales para climatización, con un ahorro conjunto muy notable.
Amortización, rentabilidad y ayudas disponibles
Aunque la inversión inicial de un sistema de aerotermia pueda parecer alta, los datos muestran que se amortiza en plazos razonables gracias al ahorro energético y las ayudas públicas. En viviendas con consumos elevados de calefacción (gas o gasoil), los plazos se acortan todavía más.
En una casa unifamiliar de unos 150 m² situada en zona fría, con un gasto previo aproximado de 2.000 € al año en calefacción de gas, cambiar a aerotermia puede reducir el coste anual a unos 800 €. El ahorro se sitúa en 1.200 € anuales. Si la inversión total de la aerotermia fue de 10.000-13.500 €, el retorno bruto se situaría entre 8 y 10 años sin ayudas.
Cuando entran en juego las subvenciones y deducciones fiscales, estos plazos se recortan. Las ayudas de fondos europeos (programas Next Generation gestionados por el Ministerio para la Transición Ecológica y las CCAA) han ofrecido subvenciones de hasta un 40-50 % del coste de la instalación, con cuantías como:
- 500 €/kW instalado en sector residencial para aerotermia, con tope de 3.000 € por vivienda.
- 650 €/kW en viviendas públicas o empresas, hasta 3.900 €.
- 600 €/kW para suelo radiante en residencial, máximo 3.600 € por casa.
- 550 €/kW para radiadores de baja temperatura, hasta 1.830 € por vivienda.
A esto se suman las deducciones en IRPF por obras de mejora energética, que pueden llegar a hasta un 40-60 % de la inversión dependiendo de la reducción de demanda o de consumo de energía primaria no renovable (hasta 5.000 € anuales de base, con máximos acumulables). Para aplicarlas se necesita certificado energético antes y después de las obras, y que éstas se hayan realizado en los plazos establecidos (programa 2021-2026, con fechas límite concretas para cada línea).
En algunos casos, además, es posible monetizar el ahorro a través de los Certificados de Ahorro Energético (CAE), que pueden cubrir hasta alrededor de un 15 % adicional del coste para determinadas actuaciones, como la sustitución de calderas de gas o gasoil por aerotermia.
Con todo ello, hay ejemplos de instalaciones que parten de 18.000 € de inversión bruta (aerotermia + fotovoltaica), reciben 7.200 € de subvención y se quedan en unos 10.800 € netos. Con ahorros de 1.200 € al año en energía, los plazos de amortización baja pueden situarse por debajo de los 10 años, generando después un ahorro constante.
Requisitos y pasos clave antes de instalar aerotermia
Para que una instalación de aerotermia salga bien, no basta con comprar un equipo y ya está. Es fundamental que el instalador realice un estudio de carga térmica personalizado que tenga en cuenta las características reales de la vivienda y tus hábitos de uso.
Entre los factores básicos que se analizan están la superficie útil (m²), el año de construcción o última reforma de aislamiento, número de dormitorios, tipo de instalación eléctrica (monofásica o trifásica) y el sistema de emisión existente (radiadores, suelo radiante, splits, etc.). Con eso se dimensiona la potencia de la bomba, el volumen del depósito de ACS y se decide si hay que cambiar emisores o se pueden reutilizar.
También es clave verificar que existe espacio suficiente para la unidad exterior y, si es el caso, para la unidad interior, depósitos y colectores de suelo radiante. En pisos y comunidades de propietarios hay que revisar permisos para colocar equipos en fachada, patios o cubiertas.
Otro punto importante es revisar la potencia eléctrica contratada. Aunque muchas veces no es necesario aumentar de forma drástica, hay que asegurarse de que la potencia disponible es suficiente para cubrir la demanda de la aerotermia junto con el resto de consumos de la vivienda, teniendo en cuenta que durante el arranque puede haber picos puntuales.
Por último, conviene que el presupuesto incluya expresamente aspectos como garantía de la instalación (mano de obra), limpieza del circuito existente, asesoría para subvenciones y deducciones, y un desglose claro de materiales (aislamientos, tuberías, válvulas, control). Si falta algo de esto, es mejor pedir aclaraciones o comparar con otras propuestas más completas.
En conjunto, todos los datos de mercado apuntan a que, aunque la aerotermia exige un desembolso inicial considerable, se ha consolidado como uno de los sistemas más rentables y sostenibles para climatizar viviendas en España: ofrece calefacción, refrigeración y ACS con un solo equipo, reduce drásticamente las facturas energéticas, elimina la dependencia del gas y aumenta el valor del inmueble. Con un buen dimensionamiento, aprovechando ayudas y, si se desea, combinándola con placas solares, se convierte en una inversión muy sólida para quien quiera un hogar más cómodo, eficiente y preparado para el futuro.