Precio de la bombona de butano: guía completa para ahorrar

Última actualización: marzo 31, 2026
  • El precio de la bombona de butano depende del mercado regulado o libre, del tipo de envase y de la compañía distribuidora.
  • La bombona regulada de 12,5 kg tiene un precio máximo fijado por el Gobierno y se revisa cada dos meses en el BOE.
  • En mercado libre, las bombonas suelen ser más caras al añadir el margen comercial y los costes de distribución, sobre todo a domicilio.
  • Es obligatorio revisar la instalación cada 5 años y gestionar altas, cambios de contrato y devolución de envases siempre por canales oficiales.

precio bombona de butano

La bombona de butano sigue siendo clave en muchos hogares españoles para cocinar, calentar agua o usar estufas portátiles, y su precio se ha convertido en un tema casi tan comentado como la factura de la luz. Entender cuánto cuesta realmente, por qué sube o baja y qué diferencia hay entre compañías puede ayudarte a ahorrar unos cuantos euros al año.

A lo largo de las siguientes líneas vas a encontrar una guía muy completa sobre el precio de la bombona de butano: diferencia entre mercado regulado y libre, importes actuales orientativos, particularidades según la compañía (Repsol, Cepsa, Galp, Disa, Moeve…), cómo se calcula el precio oficial, qué pasa con las bombonas vacías, cuánto cuesta dar de alta el servicio y qué ha ocurrido con las fuertes subidas de los últimos años.

Precio de la bombona de butano hoy y tipos de envase

precio actual de la bombona de butano

El coste de la bombona depende principalmente de si hablamos de bombona regulada de 12,5 kg o de envases del mercado libre con distintos pesos. La bombona regulada es la de toda la vida, pesada, de unos 12,5 kg de gas, cuyo precio máximo lo marca el Gobierno y se revisa cada dos meses.

En el mercado libre entran en juego bombonas de 12 kg, 12,5 kg ligeras y las pequeñas de 6 kg (como la K6 de Repsol o la Nu-b de Disa). Aquí cada compañía fija su tarifa: suele ser más alta que la regulada, porque se añade el margen comercial de la distribuidora y los costes de reparto, sobre todo en zonas alejadas.

En la práctica, los importes que se manejan sitúan a la bombona regulada de 12,5 kg en torno a los 16-17 euros en los últimos periodos de revisión, mientras que las bombonas libres de 12-12,5 kg pueden rondar o superar los 20 euros, y las pequeñas de 6 kg moverse alrededor de los 15-20 euros, según marca y zona.

Conviene tener presente que todos estos precios se muestran normalmente con impuestos incluidos (IVA e Impuesto Especial de Hidrocarburos) y, en el caso de las bombonas reguladas, están limitados por la normativa de gases licuados del petróleo envasados.

Precios por compañía: Repsol, Moeve, Galp, Cepsa y Disa

En España, las grandes protagonistas del butano envasado son Repsol, Cepsa, Galp Energía, Disa Gas y Moeve. Todas ellas comercializan bombonas de butano, aunque no siempre los mismos formatos, y combinan envases regulados con otros de precio libre.

Repsol ofrece principalmente tres bombonas de butano: la regulada de 12,5 kg (la clásica naranja), la ligera de 12 kg (envase más manejable) y la K6 de 6 kg, pensada para usos puntuales, caravanas o camping. La bombona regulada comparte precio máximo con las de otros operadores adheridos, mientras que la ligera y la K6 tienen tarifa liberalizada.

La compañía Moeve opera únicamente en mercado libre: distribuye bombonas de 12,5 kg sin estar sometida al precio máximo regulado, por lo que su importe varía según la región, el coste logístico y la política comercial de cada zona.

Por su parte, Galp Energía trabaja tanto con bombonas reguladas de 12,5 kg como con productos de mercado libre. Incluso en el caso de bombonas reguladas, puede aplicar suplementos por reparto a domicilio en determinadas áreas, siempre respetando el precio máximo establecido para el gas envasado.

En el caso de Cepsa, la compañía se centra en la bombona de butano ligera, sin comercializar la pesada tradicional. Esta bombona de 12,5 kg en mercado libre puede situarse por encima de los 20 euros en determinadas zonas, con un rango visible entre unos 16-17 euros y un tope que depende de los costes de distribución.

Disa Gas es el gran actor en Canarias: comercializa, entre otros envases, la Disa Nu-b de 6 kg, con un precio libre que ronda los 15 euros, y bombonas más grandes cuyo precio varía según el territorio insular, los costes de logística y la competencia local.

Precio de la bombona en gasolinera y a domicilio

El importe final que paga el consumidor no solo depende de la compañía, sino también del canal de venta elegido: estación de servicio o reparto a domicilio. El comportamiento es distinto según hablemos de mercado regulado o de mercado libre.

En las gasolineras y puntos de venta autorizados, las bombonas ajustadas al precio regulado (12,5 kg) mantienen el mismo importe en todos los establecimientos del país: lo marque quien lo marque, la tarifa oficial es idéntica.

En cambio, en el mercado libre, el precio en gasolinera puede variar ligeramente entre localidades por los gastos de transporte hacia la estación y el margen de ganancia del distribuidor. Esto se aprecia sobre todo en bombonas ligeras y en los formatos de 6 kg.

Cuando se trata del servicio a domicilio, las diferencias se acentúan. En mercado regulado, Repsol y los demás operadores deben entregar la bombona de 12,5 kg al mismo precio máximo que en el resto de canales, si bien hay casos como el de Galp en los que pueden aplicarse suplementos por reparto dentro del marco normativo.

En mercado libre, el precio de la bombona a domicilio se ve afectado por la distancia al domicilio, el acceso a la vivienda y el margen comercial añadido. Cuanto más compleja o alejada sea la ruta, mayor probabilidad de que el precio por botella sea superior al que encontrarías en una gasolinera cercana.

Cálculo oficial del precio de la bombona regulada

La bombona tradicional de 12,5 kg, siempre que cumpla ciertos requisitos de peso y características, está sometida a un precio máximo regulado por el Ministerio de Industria. Este importe se revisa cada dos meses, concretamente el tercer martes de los meses impares, y se publica en el BOE.

Para fijar este tope se tienen en cuenta varios factores: cotización internacional del butano y propano, fletes marítimos, costes de comercialización y tipo de cambio euro/dólar. Con todo ello, se determina el precio máximo de venta antes de impuestos, expresado en c€/kg.

A la hora de calcular el precio final de una bombona regulada de 12,5 kg, se usan tres valores básicos: el precio máximo por kilogramo, el peso de la bombona y el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IH o IEH), que suele situarse en 1,5 c€/kg, además del IVA vigente.

El esquema de cálculo se basa en multiplicar el precio máximo antes de impuestos por los 12,5 kg de la bombona, sumar el resultado del Impuesto Especial (1,5 c€/kg por 12,5 kg) y aplicar después el IVA. De este modo se llega a una cifra que, en revisiones recientes, ha situado el precio final de la bombona regulada alrededor de los 16,3-17 euros.

Mientras que la bombona regulada sigue este proceso transparente y público, las bombonas de mercado libre añaden un margen de beneficio comercial que cada empresa determina en función de sus costes y estrategia, por lo que pueden ser sensiblemente más caras, aunque sin la limitación del BOE.

Evolución reciente del precio: subidas, topes y contexto internacional

El precio del butano en los últimos años ha vivido una montaña rusa, con un periodo de relativa calma entre 2015 y 2019, y una subida muy fuerte a partir de 2020. Entre 2013 y 2014, la bombona llegó a tocar casi los 18 euros, para luego caer a la franja de 12-13 euros durante una etapa bastante prolongada.

A partir de 2020 comenzó una escalada impulsada por el encarecimiento de la materia prima, el coste de los fletes y la evolución del tipo de cambio. Esta tendencia culminó en 2022 con un máximo histórico de 19,55 euros por bombona, que se mantuvo seis meses gracias a la limitación impuesta por el Gobierno para evitar que superara los 20 euros.

En enero de 2022, tras varias revisiones al alza, la bombona tradicional alcanzó los 17,75 euros, lo que suponía un aumento cercano al 47% respecto a septiembre de 2020. Un mes de marzo después, con nueve subidas encadenadas, el precio se fue a 18,63 euros.

La guerra en Ucrania y la presión general sobre los combustibles fósiles explican parte de este escenario. En aquella revisión de marzo, el coste de la materia prima subió más de un 14%, mientras que el euro se depreció frente al dólar y solo la bajada de los fletes alivió mínimamente la situación.

En mayo de 2022 llegó la décima subida consecutiva, situando la bombona de 12,5 kg en 19,55 euros. De no haber existido el límite del 5% por revisión y el tope político para contener el precio, se habría sobrepasado fácilmente la barrera de los 20 euros, generando todavía más tensión en hogares con menos recursos o sin alternativas al butano.

Posteriormente, y ya en 2023, comenzaron a producirse descensos que rebajaron el precio regulado hasta la zona de los 16-17 euros, ajustándolo mejor al nuevo contexto energético internacional, aunque sin regresar a los mínimos de años anteriores.

Costes de recarga, fianzas y materiales de instalación

Más allá del precio de la recarga, hay que tener en cuenta que el butano implica otros gastos asociados: fianzas, derechos de alta, reguladores, gomas y mantenimiento periódico de la instalación.

En muchas agencias distribuidoras se manejan tarifas orientativas para las recargas: bombona envasada de butano de 12,5 kg regulada en torno a 16-17 euros, bombona ligera de 12 kg cerca de 18-20 euros, propano de 11 kg en la banda de 14-16 euros y envases industriales de 35 kg por encima de los 70 euros. Las bombonas K6 de 6 kg suelen moverse alrededor de los 15-20 euros.

Al contratar por primera vez, suele pagarse una fianza o derecho de alta por envase que puede superar los 40 euros cuando se suman fianza más derechos de alta. Además, en algunas tarifas reguladas existe un importe específico para el derecho de alta fijado por la normativa vigente.

La instalación requiere también de materiales obligatorios: regulador homologado, goma flexible y abrazaderas. Los reguladores se sitúan habitualmente entre 12 y 20 euros, las gomas flexibles cuestan pocos euros según longitud (0,75 m o 1,5 m) y las abrazaderas tienen un precio muy reducido, aunque son imprescindibles para garantizar la estanqueidad.

Hay empresas que ofrecen planes de mantenimiento y revisiones (básico, plus, industrial, control anual, etc.) con precios que pueden ir desde unos 70-80 euros cada cinco años para una instalación doméstica hasta importes superiores en instalaciones industriales, donde las exigencias son mayores.

Alta, cambio de contrato y requisitos de instalación

Para disponer de bombona de butano por primera vez, el usuario debe contratar el suministro con una distribuidora oficial. Normalmente el proceso arranca con una llamada a la compañía o mediante su web, solicitando el alta del servicio en mercado regulado o libre.

Si la comercializadora principal no puede dar de alta directamente al cliente, suele facilitar el teléfono del agente distribuidor asignado a su zona según el código postal. Es con ese agente con quien se concierta la visita del técnico y se firman finalmente los contratos.

Durante la cita, un técnico habilitado revisa si la vivienda o local cumple los requisitos para la instalación de gas envasado. Es necesario aportar un documento de identidad oficial y, en muchos casos, un certificado de instalación o de idoneidad en vigor que garantice que la instalación es segura.

Tras la comprobación, si todo está correcto, se formaliza el contrato de suministro y se realiza el primer envío de bombonas al domicilio, o bien se autoriza al cliente para recoger el envase en un punto de venta. La agencia entrega un documento de regularización contractual que recoge las condiciones del servicio.

Cuando se trata de un cambio de titularidad o de modificación de datos en un contrato ya existente (por ejemplo, traspaso de un almacén o cambio de vivienda), el cliente debe acudir a la Agencia Distribuidora Oficial con la documentación personal y la certificación de que la instalación es apta. Si hay cambio de dirección, es importante conservar la dotación de botellas; si no, puede ser necesario tramitar un alta nueva.

Bombona vacía, derecho de alta y compraventa entre particulares

El coste de lo que se suele llamar “bombona vacía” se corresponde realmente con el precio del envase y el derecho de alta, no con el gas. En la práctica, el cliente paga una fianza o importe por disponer del envase oficial de la empresa, que sigue siendo propiedad de la distribuidora.

Para envases pesados de más de 9 kg, el importe del derecho de alta está regulado y debe ajustarse a lo que establece el Gobierno. En cambio, para envases cuyo peso vacío es inferior a 9 kg, el derecho de alta está liberalizado y las compañías pueden fijar su propio precio.

La compraventa de bombonas entre particulares, aunque pueda parecer una forma rápida de conseguir un envase, no está permitida y puede acarrear sanciones. Las bombonas siguen siendo legalmente de la empresa suministradora, incluso cuando están en casa del usuario.

Si un consumidor decide dejar de usar butano, debe acudir a un punto de venta o agencia oficial con las bombonas vacías y el contrato, para que le devuelvan la fianza o la parte que corresponda. Si quiere continuar con el suministro, simplemente solicitará nuevas recargas mediante pedido a domicilio o retirada en gasolinera.

Por motivos de seguridad, no se deben depositar las bombonas en puntos limpios ni contenedores, ya que se consideran residuos peligrosos debido a los restos de gas y a la válvula a presión. Siempre hay que devolverlas por los cauces oficiales de la marca.

Precio del butano por zonas: península, Canarias, Ceuta y Melilla

El precio de las bombonas reguladas intenta ser homogéneo, pero en la práctica existen diferencias territoriales, especialmente en Canarias, Ceuta y Melilla, donde se aplican otros esquemas de fiscalidad y costes de distribución.

En las Islas Canarias, por ejemplo, los precios orientativos para bombonas reguladas se han situado en la zona de 16-17 euros para el butano de 12,5 kg, algo por encima o por debajo según el periodo, con envases de propano de 11 kg y 35 kg también sujetos a precios específicos por botella.

En Ceuta y Melilla, los importes de butano de 12,5 kg y de propano (11 kg y 35 kg) se mueven igualmente en valores diferenciados respecto a la península, influenciados por la fiscalidad local y la logística del transporte marítimo.

Si se contrata con compañías como Cepsa o Disa en Canarias, también se aprecian diferencias entre la bombona regulada y la tarifa de mercado libre. En algunos casos, la bombona regulada puede estar en torno a los 17 euros, mientras que la libre de la misma capacidad puede alcanzar o superar los 18-19 euros.

En cualquier caso, los precios máximos de las bombonas reguladas en estas zonas especiales se comunican de forma periódica por los operadores, y se ajustan a los marcos legales y a las referencias a otros productos similares ofertados por distintas compañías.

Revisión obligatoria, mantenimiento y seguridad

Las instalaciones de gas butano en viviendas y locales deben someterse a una revisión obligatoria cada 5 años. Esta inspección la puede realizar la propia distribuidora o una empresa instaladora autorizada, que emitirá un certificado de que la instalación cumple la normativa.

Durante la revisión, el técnico comprueba el estado de tuberías, reguladores, gomas, llaves de paso y aparatos conectados. Si detecta defectos graves, puede llegar a precintar la instalación hasta que se subsanen, de ahí la importancia de no descuidar estos mantenimientos.

Algunas empresas ofrecen contratos de mantenimiento con distintas modalidades (básico, plus, industrial, etc.) que incluyen la revisión periódica, desplazamiento, mano de obra y ciertas reparaciones dentro de un pack cerrado, con precios fijos cada cierto número de años.

Desde el punto de vista de la seguridad, es clave adquirir siempre bombonas a través de distribuidores oficiales y evitar productos de segunda mano o procedencia desconocida. Un envase golpeado, manipulado o fuera de control puede ser un riesgo serio en caso de fuga.

Además, conviene recordar que al contratar de forma oficial se accede a servicios añadidos: reparto a domicilio cuando se necesite, atención técnica en caso de avería y acceso a recambios y materiales homologados, todo ello con garantía.

En definitiva, entender cómo se forma el precio de la bombona de butano, qué diferencia hay entre mercado regulado y libre, qué costes adicionales llevan aparejados la fianza, los materiales o el mantenimiento, y cómo influyen las compañías y la zona geográfica, permite tomar decisiones más informadas: elegir la bombona regulada cuando sea posible, comparar tarifas en mercado libre, vigilar las revisiones obligatorias y tramitar siempre altas, cambios de contrato y devoluciones de envases a través de los canales oficiales es la mejor forma de usar el butano con seguridad y al menor coste posible.